La Ley de Resiliencia Cibernética (Cyber Resilience Act) es propuesta legislativa de la Comisión Europea que busca establecer requisitos mínimos de seguridad para productos digitales y servicios vendidos en Europa. A diferencia de GDPR y NIS2, se enfoca directamente en el fabricante/proveedor, no en el usuario.
Se aplica a:
1. Garantía de seguridad de 5 años: Fabricantes deben garantizar que producto es seguro por mínimo 5 años. Incluye parcheado de vulnerabilidades reportadas.
2. Reporte obligatorio de vulnerabilidades: Responsables de divulgación responsable: fabricante tiene 90 días para parchar vulnerabilidades críticas reportadas.
3. Transparencia en ciclo de vida: Información clara sobre fin de soporte técnico, fin de parcheado, y fin de vida del producto.
4. Seguimiento de la cadena de suministro: Documentación de componentes, librerías, y dependencias de terceros utilizados en producto.
5. Incident response plan: Fabricante debe tener plan documentado para respuesta a incidentes de ciberseguridad en su producto.
Infracciones al Cyber Resilience Act pueden resultar en:
Impacto real: Fabricantes de software europeos enfrentan reorientación completa de ciclos de desarrollo: la seguridad ya no es optional sino requisito básico de venta. Costo de compliancia varía: desde integración de SAST/DAST continua (€200K-500K) hasta auditorías de seguridad completas pre-lanzamiento. Productos que no cumplan enfrentan bloqueo total en mercado europeo.
Recursos oficiales
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